Cada vez que lo oía era un cátedra de historia, geografía, filosofía o estilo de vida y muchas veces para aprenderme uno que otro chistesito.
Luego lo olvidé y de vez en cuando encontraba el cassette y me ponía a escucharlo y captar nuevas ideas que tal vez años atrás no entendía. Me reencontré con don Facundo Cabral en la Univesidad, y ahí fue donde me apegué a ese Cantor de la Vida, descubriendo más discos, más diálogos, más música con sentido.
Los amigos que me conocen bien saben que soy una admiradora de la Trova y una, tal vez no fiel seguidora, pero seguidora. Muchos me dicen al entrar a mi oficina o a mi carro, otra vez trova :S, jajajajaja, pero es música con sentido, te deja pensamiento, te hace analizar. En estos meses una amiga entró a mi oficina y cuando puso atención a lo que oía, me dijo: viene Facundo Cabral en julio! y yo le dije si tuviera dinero fuera. y se quedó ahí.
Un día después de su concierto me entero por otro amigo que a pocos minutos de donde estábamos estaba mi querido cantante muerto.
Fue impactante, fue frustrante, fue triste, no sabía como reaccionar.
Fue triste la noticia, pero creo que lo que más dolió fue que muriera en mi país y de esa forma. Repudié el hecho, repudié las autoridades, repudié el presente que vivimos, repudié la ansias de poder que se vive ahora en mi país.
Un asesinato oscuro de una persona que era transparente. Un hecho que muchas veces Cabral denunció en sus conciertos, canciones, diálogos.
Odio la maldad, odio la frialdad de matar a otra persona, odio la maldad que ronda no solo aquí en Guatemala, sino la maldad de todo el mundo.
Todos debemos construir un mejor país con nuestras acciones y que esas mejores acciones se reflejen en nuestro entorno, en nuestro pensamiento, en nuestra educación, en nuestro país.
Hay tanto que decir, tanto que debatir, tanto que compartir.
Sigamos siendo cantores de la vida y la libertad, y si las conoces de verdad siguela cantando y compartiéndola.



