martes, 26 de mayo de 2020

Las Pastillas...

Y de repente me doy cuenta que tengo horarios para tomar pastillas.
Me doy cuenta que estoy aquí tomando 4 clases de pastillas.
Que todo lo que pensé que podía pasar de viejita,
Lo estoy viviendo ahora a los 37.

Y un día me di cuenta que estoy fregada sin estas pastillas.
Que sin una de ellas puede colapsar mi cuerpo,
que sin una de las otras puedo quedarme coja
que sin una de las demás me pueden ver contagiada de Covid-19.

Y así voy, en medio de dolores, pensamientos, pastillas y demás
Viviendo esta vida adulta que está acompañada de pastillas,
pastillas para vivir mejor, o mejor dicho para reparar descuidos.
Viviendo la vida adulta con un chunchito lleno de pastillas.

Y seguiremos caminando con estas u otras pastillas
Que ahora nos dan pastillas para todo...
Para alargar la vida, para sanar la mala alimentación,
Para darte el placer que pudiste tener en la juventud,
Para sentirte joven al empezar la tercera edad...

Y pienso en lo que dijo Sabina: si quieres vivir 100 años...
Y de repente me veo en la farmacia diciendo:  Tienen pastillas para no soñar...

lunes, 11 de mayo de 2020

La Reina y yo...

En estos días de cuarentena he estado viendo The Crown con mis papás...

Mi mamá una gran fan de la Reina Isabel y mi papá un gran conocedor de la historia mundial, se sabe todos los nombres y eventos que había pasado.

Bueno, pero algo que quería contar y escribir es acerca del proceso de la Reina en sus primeros años.

Sus pasos en falso y decisiones alebrestadas que tomaba en esos primeros momentos de la vida como Reina.  El quedar bien como reina, pero también con su esposo, madre y hermana.

Cada vez que veo que la reina toma una decisión sola, me veo a mi tomando una decisión sin comentarle a nadie; pero que pasa después de tomar la decisión... PUM... vienen otros y dicen:  No tomaste una buena decisión, sería mejor que..., hay que dejar de hacer esto y hacer esto otro, la tradición dice que...

No saben que tan identificada me siento con la Reina y esos momentos en que prometió algo a su esposo, hermana, tío y llega, ya sea el primer ministro, su secretario o su madre, ha decirle que no o que hay que cambiar de dirección.

No saben cuántas veces he tenido esas mismas charlas con gente grande, gente con la que trabajo, gente externa, yo misma...

Se que la práctica hace al maestro, pero no saben lo bochornoso que es que te digan:  tomaste una mala decisión, ese no era el camino... y lo peor es dar la cara tu solita, porque los que te dijeron que había que cambiarlo todo, casi siempre dan un paso para atrás...

La práctica hace al maestro, y creo que desde hace algún tiempo decidí que era mejor oir consejo de otros antes de hablar, decidir o actuar...

A ver que hace la reina en el devenir de la serie... 

domingo, 22 de marzo de 2020

La Vida en Tiempo de Coronavirus

En Guatemala hemos estado viviendo desde hace una semana en aislamiento.

Yo lo hice por mis padre, ellos son de la tercera edad y son un grupo vulnerable.  Hay gente que no lo puede hacer porque tiene que trabajar en su día a día.

Creo que esto del aislamiento es un privilegio de muy pocos, pero que debemos hacerlo para frenar todo esto.

Desde hoy hay toque de queda de 12 horas en el día durante 8 días... En las calles no se oían ningún sonido de carros o motos, de repente sonaba una sirena y si sales a oir en el patio, el aire se oye tan presente..

Este tiempo nos ha hecho hablar más entre los que vivimos en casa, nos ha hecho pensar el uno por el otro, algo que creo que habíamos perdido por mucho tiempo.

A un amigo le dije:  Dios prometió no destruirnos con un diluvio, pero aseguró que nos iba a jalar las orejas bien fuerte... creo que ahora todos estamos pensando, leyendo y rectificando algunos caminos que no debíamos de tomar...

Espero ver después de este tiempo personas renovadas y valorando más lo que tenemos en el día a día...

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Mis miedos

En estos últimos meses he ido a terapia con una psicóloga.  Con ella he enfrentado mis más tristes recuerdos, como también mis más grandes miedos.

Ella me decía que los miedos más grandes pueden ser quitados, si los transformo y si el pasado deja de resonar en esos miedos.

Hoy precisamente, tenía que ensayar unas piezas de canto.  Pero tenía duda sobre algunas notas, así que fui al teclado que hay en casa.  En la casa siempre ha habido un teclado, siempre, nunca he pensado en mi casa sin un instrumento musical.

Y aquí viene el miedo: Desde muy chica empecé a tomar clases de piano con mi mamá. Ella una pianista formada a la antigua, con partituras y lectura eficaz.  Yo un poco distraída y un oído increíble, que hizo que mi encuentro con las partituras fueran un desastre y dejara el piano a temprana edad, por la falta de lectura y consistencia.

Después de dejar el piano en mi niñez, siempre pararme frente a uno me daba miedo y hasta un poco de pereza.  Nunca regresé a sentarme en uno, o tal vez solo para rectificar algunas notas al momento de cantar.  ¿Cuál era el miedo?  Siempre mi miedo fue a equivocarme en alguna nota, a quedarme sola repasando y no avanzar, miedo a que me pusieran una partitura y no la pudiera leer, pero con solo oirla la podía tocar...

Hoy el desafío de rectificar esas notas... Me senté y toqué las notas... Me quedé sentada ahí de frente al piano y empecé a hacer la escala de notas... mis dedos todos tullidos, la memoria oxidada de como iban los dedos después de Sol... seguí sentada e insistí en repasar los dedos... seguí tocando y una nota me llevó a otra, un acorde a otro y de repente me vi tocando (oxidadamente) pero tocando otra vez...

Ya no tenía miedo y no tenía esa penita de confundirme, o no saber leer las notas que tocaba.  Creo que hasta sentí bastante libertad y desahogo al tocar.

Y bueno este solo es uno de los tanto miedos... pero con este simple ejemplo puedo contarles que poco a poco voy trabajando en miedos grandes, como miedos absurdos que tengo en la vida...


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jueves, 6 de septiembre de 2018

que simple es se amig@

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Que bueno es tener un amig@ con la cual conversar, tomar un café, reir, divertirse, hacer planes. 

Lo fantástico de tener un amig@ con quien hacer estas cosas es que puedes aprender de el o ella, puedes comparar pensamientos, puedes ser comprendido y no juzgado, y si está en desacuerdo te lo dice sin ánimo de ofender o sentirse más que tu.

La amistad te ayuda a crecer! La variedad de amigos te ayuda a comprender. El tiempo con los amigos te hace ser paciente. Los problemas que se comparten te ayuda a pensar más en los demás que en ti mismo. La amistad genuina te hace desprenderte de tu egocentrismo dar a otros lo que tienes.

Los viajes con los amigos te ayuda a darte cuenta que no todos son como tu, que tiene costumbres y culturas diferentes. La amistad te hace abrir tu mente.

La amistad real nunca desaparece. Puede debilitarse, pero nunca perece. Siempre con una plática . Con un correo, un mensajito, una llamada o un encuentro inesperado puedes restaurar años de 0 comunicación

Amo el compartir con mis amigos. Amo encontrar amigos y recordar viejos tiempos. Amo tener amigos que Dios ha puesto en mi camino.

domingo, 20 de agosto de 2017

El deseo de servir

Desde hace unos meses he estado ayudando o compartiendo con una comunidad en riesgo cerca de mi casa, con unos amigos de la iglesia. 

El domingo pasado llegó el mensaje de cada mes, que dice:  Nydia! el próximo domingo nos toca ir a Betania, ¿te apuntas?

Hay meses que digo, Si!!! Hay meses que fijo ando de viaje y no puedo, y hay meses que pienso y pienso o a veces no pienso tanto y digo: hoy no, tengo que... 

Esta semana fue una de esas de pensar... Leí el mensaje el domingo, pensé: aaaajjjjj, no he ido a la iglesia, y necesito recibir en lugar de dar (gran clishe),  lo dejé pensar un día... Al siguiente día pensé:  aaaayyy que pereza levantarme temprano e ir con los niños. Luego el martes pensé:  mala onda yo, que no quiero ir a ayudar a aquellos... Pero el miércoles, mi corazón estaba impaciente, mi espíritu creo más que el corazón... pensé y pensé toda esa mañana y con poca convicción dije:  Si voy. 

En la noche pensé:  por qué dije que si iba... si necesito descansar y recibir.  Pero cada vez me convencía más de que algo iba a pasar.  El jueves llega un mensaje con la lección que se tenía que dar, No hay vuelta atrás dije. 

La pereza y las ganas de no ir seguían, pero había ya una convicción de que tenía que ir, la cual me hizo no decir:  mira mejor no... 

Este domingo fui a Betania al grupo de niños.  Para mi sorpresa solo eramos tres para 25 niños.  Aprendí mucho de los niños, de sus vidas.  Aprendí que ellos son niños y que muchos ya están viviendo como adultos.  Recordé que ellos son niños y que actúan como niños, no podemos hacerlos que actúen como grandes.  Recordé lo vulnerable que es ser niña y que las actitudes que reflejan las niñas, son las actitudes que ven de sus mamás o mujeres que ellas admiran.  Pensé mucho en la mamá de una niña que tiene mi edad y ya tenía cinco hijos, de los cuales tres estaban con nosotros, y que ella no tuvo las oportunidades que yo tuve, ni en cierta forma, tuvo la voluntad o la libre decisión de no tener hijos. 

Esto creo que caló mucho mi corazón.  Al terminar, me subí a mi carro y salí al bulevar principal, dejando poco a poco atrás la zona de riesgo y entrando a la zona privilegiada.  Pensé que muchos protestan y alegan por los oprimidos, por los que no tienen oportunidad, sede una posición y asiento privilegiado y eso no les hace darse cuenta de la realidad, no se dan cuenta que al momento de voltearse y seguir viviendo con las comodidades principales, le están dando la espalda a esos niños y niñas que "ayudan". 

Hoy me di cuenta que desde que me subí al carro, ya le había dado la espalda a esos niños que se quedaron en esa zona de riesgo y que muy probablemente seguiré viviendo una dicotomía nacional en mi vida, viviré con todas mis comodidades, mientras muchos de ellos no tienen ni para su cena esta noche. 

Pensé en lo mucho que decimos que el evangelio es para los oprimidos, pero nunca vamos a los oprimidos, preferimos que los oprimidos vengan, en lugar de gastar fuerzas en llegar a ellos.  Pienso en como nuestras actitudes de asistencialismo nos alejan cada vez más de esas personas, en lugar de unirnos y sentir esa compasión que Jesús tuvo.  

Pienso en que yo fui una oprimida y Jesús me rescató, me dio nueva vida.  Pero también pienso en cómo podemos ayudar a los oprimidos y que el espíritu nos guíe hacia ellos.  

Son muchos pensamientos, muchas preguntas, muchas cargas, que tal vez con el tiempo se vayan acomodando en la mente y lleven a una buena respuesta.  

Esta es una foto de la calle a donde vamos cada mes. 





martes, 11 de julio de 2017

30s, SOLTERA Y EXPLICANDO

Cada vez que me encuentro con alguien que conocí hace algún tiempo y sabe mi edad, hace la típica pregunta:  ¿Todavía estas soltera? y ¡sin pareja!, y muchos amigos (casados) me dicen:  Ya casate y tené hijos,  no esperés más ... Hay otras personas que poco a poco te van sacando la verdad de tu situación civil y muchos otros (hasta la familia)  aunque sea tené un hijo pues...

Y en este mes en todas partes he oido mucho hablar sobre este tema.  En su variedad de formas, desde lo bueno, lo malo y lo intermedio.

En la iglesia a la que voy IR,  estuvieron hablando sobre la soltería y lo que la Biblia decía sobre esto (aqui les dejo el link de esto:  http://iglesiareforma.org/predica).  Fue un oasis en medio del conflicto de:  ¿por qué estoy soltera ahora? o ¡ahora que estas en Guate vas a encontrar a alguien!.   La conclusión era:  Mi identidad está en el evangelio, no en lo que la sociedad en la que vivo.

Hace unos días un amigo ya grande y muy sabio me dijo:  ¿Tienes hijos, novio o estas casada? Y yo le dije:  No, soltera sin compromisos, jajajajaja.   El me dijo:  perdón no quería incomodarte (vio lo sarcástico de mi respuesta).  Pero ahora hay muchas más personas solteras, que están viviendo muy bien así como están, aunque dejame decirte que he visto que cada vez encuentro a más hombres inmaduros que no quieren tener ninguna responsabilidad.  Yo en mi mente:  Y no sabes a cuántos más me he encontrado yo...

Una semana después me encontré con una amiga, que es soltera y ya está en sus 40.  Hablando de todo un poco salió el tema de la soltería y le pregunté:  ¿Ya has decidido quedarte soltera?  Ella me dijo con mucha paz:  No, todavía no lo he decidido, lo que si he decidido es que Jesús sea mi sustento en esta etapa de soltería.

La paz con lo que lo dijo me llenó totalmente... Y ahí dejé mi bolsón que cargaba con esa pregunta: ¿A qué hora voy a encontrar a alguien? aunque el bolsón estaba ya bastante ligero.

Sigo esperando y conociendo gente, sigo con la esperanza de encontrar a alguien que quiera pasar la vida juntos, sigo dándome cuenta de mis errores y creciendo en varias cosas que necesito cambiar, sigo haciendo planes para el futura tanto como soltera como también pensando que en algún momento voy a compartir estos planes con alguien, sigo esperando en el Señor que Él hará su voluntad.  Pero también sigo en mis treintas y dando explicaciones, muchas veces explicaciones incómodas, como explicaciones secas y sin mayor información.

Sigo esperando, pero ya no me afano con tantas preguntas o pensando cada día en alguien en específico... Cristo es mi identidad y Cristo me sustenta en la vida, tenga o no tenga pareja, aunque haya días que lo cueste creer.

De modo que ustedes también están completos mediante la unión con Cristo, quien es la cabeza de todo gobernante y toda autoridad. Colosenses 2.10

Los que todos ven en la soltería... jajajaja.


domingo, 2 de julio de 2017

PUERTAS ABIERTAS...

Abrir esta puerta es como abrirme a mi misma
Abrir mis más profundos deseos malvados
Abrir los pensamientos más deseables del hombre
Abrir los sentimientos que afloran la piel.

Pero abrir esta puerta es también ponerme a pensar
Recordar cuando abri esta puerta
Pensar en lo malo de abrirla
Mitigar los deseos del corazón
Utilizar la razón antes que los sentimientos.

Abrir esta puerta es no sentir nada

miércoles, 11 de febrero de 2015

MIEDOS DE LA VIDA

Y días como hoy me invade el miedo sobre el futuro.
¿Qué vendrá?
¿Las decisiones que estoy tomando serán las correctas?
¿Qué de Dios?
pero y ¿si ya me cansé?
¡no tengo experiencia!

Odio estos días, no le encuentro sentido al día.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Se están muriendo los papás.

En estos últimos tres meses los papás y mamás de amigos y amigas muy cercanos han muerto.  Algunos ya podíamos pensar en que podía pasar en algún momento, en otros fue una sorpresa recibir la noticia.

Esto me hizo pensar y darme cuenta que mis papás ya están llegando a una edad que su salud es vulnerable.  Pienso en el momento en el que me tocará decirle adiós a mis querido papás.

Pienso que el tiempo ya no es tan distante.  Antes mi papá decía que quería llegar a los 75 años.  Nosotros solo nos reíamos y mirábamos esos años muy lejos.  Ahora mi papá tiene 72 y veo el tiempo pasar tan rápido que creo que ese tiempo poco a poco se está acercando.

Lo que creo que mi mente y mi vida también tratan es de disfrutar este tiempo aunque un poco lejos, disfrutar el tiempo con mis papás.   Muchos creo que no entienden el por qué de mi comportamiento en algunas situaciones, pero todo esto me ha llevado a querer estar con ellos lo más que pueda, aunque muchas veces no se pueda, pero disfrutar de su compañía y sus vidas.

Cuando alguno de ellos falten no se como reaccionaré.  He visto a mis amigos (as) sumidas en tristeza, pero con esperanza.  

Solo Dios sabe nuestro tiempo en esta tierra.  Mientras esto pase, seguiré disfrutando esta dicha de los padres.  

miércoles, 5 de noviembre de 2014

delgada te ves más bonita

Una amiga me dijo esto cuando le dije que no me reconcía en una foto, que pensaba que era otra persona.

Ella me contestó:  Ahora que estas más delgada te ves más bonita.

¿Quién pone los parámetros para que te sintas bonita o no?  ¿Seré más bonita bajando de peso? ¿Qué define la hermosura de una persona?

Yo le contesté:  Yo soy bonita, no necesito ser más bonita o menos bonita.

Creo que mi conflicto con mi apariencia empezó en la adolescencia, donde mi cuerpo cambió completamente.  De ahí en adelante tuve un gran complejo con mi peso y mi forma de verme y como otros me veían y me criticaban.

Ahora ya de grande creo que ese pequeño demonio ya ha ido disminuyendo, aunque en algunas circunstancias aparece.

Pero he aprendido que no debo valorarme por cuanto peso, por como me valoran los otros.  Es cierto trato de hacer ejercicio y comer mejor de un tiempo para acá, pero es por el bien de mi salud, no tanto porque quiero bajar de peso y verme "hermosa".

Tal vez mi amiga no me lo dijo por reprocharme o decirme que antes no me veía bien.  Tal vez es solo una palabra cliché.  Pero muchas veces esas palabras o frases hacen que muchas personas vivamos atormentadas por nuestro peso o por no vernos como los más delgados.

Lo cierto es que creo que debemos quitarnos de la mente eso de si estas delgada sos bonita y si no, no lo estas tanto.  Debemos también repensar lo que decimos a otros, quitarnos esas frases que todos repiten o que nos enseñaron los grandes.

Y ante todo respetar el aspecto de alguien y animarlo a tener una vida y una autoestima saludable.




El día que caí profundo

 Después de una ruptura todo puede pasar.  Desde que te valga madre y seguir la vida, tristear un poquito y ya, sentirte de lo peor y lo que...