Una amiga me dijo esto cuando le dije que no me reconcía en una foto, que pensaba que era otra persona.
Ella me contestó: Ahora que estas más delgada te ves más bonita.
¿Quién pone los parámetros para que te sintas bonita o no? ¿Seré más bonita bajando de peso? ¿Qué define la hermosura de una persona?
Yo le contesté: Yo soy bonita, no necesito ser más bonita o menos bonita.
Creo que mi conflicto con mi apariencia empezó en la adolescencia, donde mi cuerpo cambió completamente. De ahí en adelante tuve un gran complejo con mi peso y mi forma de verme y como otros me veían y me criticaban.
Ahora ya de grande creo que ese pequeño demonio ya ha ido disminuyendo, aunque en algunas circunstancias aparece.
Pero he aprendido que no debo valorarme por cuanto peso, por como me valoran los otros. Es cierto trato de hacer ejercicio y comer mejor de un tiempo para acá, pero es por el bien de mi salud, no tanto porque quiero bajar de peso y verme "hermosa".
Tal vez mi amiga no me lo dijo por reprocharme o decirme que antes no me veía bien. Tal vez es solo una palabra cliché. Pero muchas veces esas palabras o frases hacen que muchas personas vivamos atormentadas por nuestro peso o por no vernos como los más delgados.
Lo cierto es que creo que debemos quitarnos de la mente eso de si estas delgada sos bonita y si no, no lo estas tanto. Debemos también repensar lo que decimos a otros, quitarnos esas frases que todos repiten o que nos enseñaron los grandes.
Y ante todo respetar el aspecto de alguien y animarlo a tener una vida y una autoestima saludable.
Y aquí una semana después me veo ya con el
bolsón abajo.
La semana pasada fue una semana intensa. Entre
un concierto a las puertas del fin de semana, con un grupo al cual hay que
cuidar, una forma de ingresos que hay que probar y varios problemas en la oficina;
el bolsón se iba llenando más cada día.
Fuimos a promocionar el evento del fin de semana
y cuando empezamos a caminar sentía esa sensación de ir cargando un bolsón con
libros muy pesado. esa sensación de
cuando sales del colegio y vas de regreso a casa siendo viernes.
Me sentía tan pesada la espalda que me costaba
aún caminar rápido, la cual es mi costumbre.
Al seguir caminando sentía que el bolsón iba perdiendo peso, pero al
momento de alguna llamada, se volvía a llenar.
En esos días fui a visitar a una amiga que esta
muy enferma de cáncer. Hace más o menos
dos meses la vi en la carrera contra el cáncer de mama. Llegó porque sabia que yo iba a correr y me
dijo : quiero llegar a apoyarte aunque no pueda correr o caminar. Ella estaba
muy bien, me contó como el doctor estaba tan maravillado por lo que estaba
sucediendo en su cuerpo. Ahora que la fui a ver, estaba en condiciones físicas
muy mal, pero con un espíritu no vencido.
Hablamos por un momento y ella me dijo: te ves
muy cansada, te veo agotada. Yo le dije: si, he estado cargando un bolsón de
penas y presiones durante estas semanas.
Y muy confiada me dijo: y ¿por qué no le has dado tus cargas a nuestro
Padre? Recordá en quien creemos. Viéndola a ella ahí sentada y con un aspecto
que me hacia rodar las lágrimas y alentándome a confiar en Dios. Mi corazón se
estremeció y me dije: yo estando "bien" de salud y no he confiado en
mi Padre y ella ahí confiado, pasando grandes dificultades en su cuerpo con
todas su fuerzas confiando en Él.
Me sentí tan mal, pero me sentí tranquila al
recordar que alguien más podía llevar ese bolsón tan pesado. De ese día hasta
que terminó la semana pude sentir que Dios me quito esa carga grande en mi espalda. Ya yo reaccionaba de otra forma a
lo que pasaba y se lo entregaba todo a Dios. Ya no quise llevar sola el bolsón.
Fue una gran lección de
vida que ese día entendí, claro somos humanos y regresamos al mismo estado en
algún momento, pero creo que ahora puedo recordar más rápido a quien darle mis
cargas.
Que tan especial fue el hecho que Jesús no dejara solo el venga tu reino y completarlo con: hagase tu voluntad.
Se que para nosotros como humanos es difícil decir esto. Pero al momento de decirlo creo que nos humillamos y reconocemos que no está en nuestras manos el que se haga o no se hagan las cosas.
Hace unos dias un amigo oraba por una amiga, en su oración dijo: venga tu reino Señor y sánala. Al momento que el dijo Venga tu reino a mi se me salió decir hagase tu voluntad, en ese momento de claridad no lo decia porque me lo memorice asi, sino porque en realidad deseaba y deseo que se haga su voluntad.
En momentos dificiles se que queremos aferrarnos a la vida o a cosas perfectas. Claro yo quiero que ella se sane, pero no se lo que Dios tiene preparado para ella. En cierto momento creo que debemos dejar que Dios actue y no imponer nuestra voluntad.
Solo trato de reflexionar en como pedimos, y como se refleja nuestra naturaleza en nuestras oraciones, y como queremos interferir en los planes de Dios. Hace unos dias aprendi que la oración no debe girar en mi problema sino en Cristo.
¿Cómo esto nos hace concientes de nuestra vulnerabilidad en Dios?
15 años de recuerdos no se puede decir fácilmente en esta etapa de la vida. creo que ya pesa decir esa cifra y recordar algo como lo que vivimos ayer.
¡¡¡15 años, 15 años!!!
Ayer en la noche el grupo nacional más popular de mi adolescencia toco un acústico. Claro, ha estado tocando desde ya hace dos años desde su reencuentro, pero: ¿Quién se iba a perder un acústico de su banda preferida? Creo que la banda también lo presentía así. No fue la misma dinámica que un concierto gratis que ahora dan. Fue una presentación entregada a la fanaticada de hace 15 años.
Cuando entré vi gente conocida, modas parecidas a las mías y una generación que estaba presente y representada por más de la mitad del lugar. Claro también había gente que nunca jamás había visto en mi vida y adolescentes que habían llegado a oir a los que reaparecieron hace dos años.
Disfrutamos demasiado el concierto, tanto fue así que se nos hizo poco el tiempo.
Pero nos dimos cuenta de varias cosas:
- Moshar ya no nos dan ganas: Hace 15 años empezaba a sonar la banda y empezábamos a saltar y a ver como nos organizábamos para que a las mujeres no nos dieran golpes los hombres. Ahora todos muy propios sentados en sus butacas y solo moviendo nuestras cabezas al ritmo de la música.
- Comportamientos diferentes: Hace 15 años solo nos importaba oír la música y bailar al son de ella, movernos sin importar lo que los demás dijeran (cosa que muy poco sucedía, todos nos movíamos a nuestra forma). Ahora ya todos tranquilos y criticando de forma objetiva el concierto. ¿¿¿¡¡¡cuándo hacerlo a medio concierto hace 15 años!!!???
- Pedimos justicia: al momento que el grupo dijo que terminaba su presentación, todos los de nuestra época nos quedamos sentados y gritando: otra, otra. Los más chicos se levantaron y se fueron. Estuvimos casi 10 minutos esperando a que salieran a cantar otra y gritando.
- Fotos y videos: La tecnología nos ha absorbido. Hace 15 años nadie tenía si quiera una cámara análoga para tomar fotos, eran muy pocos los que llevaban una cámara pequeña de rollo que era de su papá o mamá, jajajaja. Ahora todos con sus celulares capturando esos recuerdos con fotos y videos, ¡¿cuando en nuestro tiempo hacer eso?!. Solo en nuestras mentes quedaban grabados esos recuerdos, aaaaaahhhhh recuerdos de juventud.
- La música trasciende generaciones: dos jóvenes adultos llevaban a su primito, este tenía como 11 años, y el sin necesidad de ver a otros se movia y cantaba al son de la música. También gente que ahora tiene hijos, los llevó a ver este concierto histórico. La música pasará de mano a mano por las generaciones.
- Nuestra forma de hablar: tenía a mi par dos chavos que no pasaban de los 20, todo eran palabras soeces y sin sentido. A la otra par dos jóvenes adultos, hablando normalmente, se les iba una que otra palabra soez, pero no tantas como los chavitos que tenía a mi otra par. ¡¡Cómo han degradado nuestro lenguaje y forma de pensamiento!!
- La esencia: aunque el concierto era acústico, la esencia seguía siendo la misma. No importaba que arreglos le habían hecho, todo se oía como hace 15 años.
- El tiempo pasa: cuando vi a mi alrededor, ya todos somos profesionales y con otras vidas y como dijo el vocalista de la banda, nos reencontramos con los mismos patojos, con las mismas ganas, pero con otras responsabilidades. Patojos trabajadores: ¡¡¡disfruten el concierto!!!
Fue divertido estar ahí. Valió la pena viajar tres horas para oirlos. Fue en un momento como viajar por el tiempo y sentirnos en la bodeguita, en la plaza de toros, en el estadio del ejército, en la U o en algún lugar de Guate oyendo a estos mismos amigos de la vida.
BOHEMIA SUBURBANA!!!! siempre seras parte de nuestras vidas.
Es temporada de Huelga, así que los "compañeros" estaban pidiendo su respectiva talacha, que fue prohibida hace más de 10 años, en la calle.
Me senté en la parada para esperar mi bus y los encapuchados pidiendo dinero con bates y deteniendo a cada carro para que les dieran dinero.
En eso unas chicas de un colegio pasaron cerca de mi, unas adolescentes que lo más que tendrían eran 15 años. Los encapuchados se dieron cuenta que ellas estaban pasando y uno de ellos, el más "valiente", le grita: Una ficha pisadita, vení que aquí te doy tu regalo.
Las chicas se sonrojaron y se empezaron a reir y a cuchuchearse entre ellas. Se pararon y por un momento pensé que de veras le iban a dar dinero.
En ese momento, pensé, quién es el pisadx: El encapuchado por decirle así a una mujer y por su lujuria absurda, la chava por dejarse decir pisadita o la ficha por llamarla pisadita, jajajja.
Bueno, el asunto es que eran unas niñas y esos malandros con deseos idiotas solo por ser mujeres.
Me dieron muchas ganas de darle un batazo en la cabeza y decirle: El pisado sos vos, por ignorante, descarado e idiota.
Odio que un hombre nos denigre con sus palabras, con sus miradas, con sus acciones, con su forma de tratarnos, con sus manos, con tantas cosas.
Este fin de semana tuve a 3 adolescentes en mi casa.
Estaba bastante emocionada por conocer a estas chicas y compartir con ellas. A las 3.30 a.m. creo que ya la emoción se volvió POR QUÉ A MI!!!.
Una de ellas se enfermó del estómago y empezó a devolver todo lo que había comido.
Fue una noche laaaarga y con preocupación, porque no era ni mi familia, ni mi amiga! La había conocido unas horas antes.
Al principio le echó la culpa a la leche que le dí antes de acostarse, al pasar la noche salió toda la verdad.
No había desayunado, almorzó a las 3.30 p.m. y durante todo el día estuvo comiendo puras bolsitas de comida chatarra.
¡Entendí todo!
Y eso me hizo pensar en mi adolescencia y sobre los cuidados que mis papás tuvieron al mandarme a un viaje sola o simplementes cuidados que tuvieron durante la vida que se hicieron disciplinas al pasar el tiempo.
Aquí van algunas cosas que ellos hicieron para que no hiciera rollos como los que hizo esta chica en mi casa, jajajajaja.
1. Fuera la hora que fuera tenía que salir de la casa desayunada.
2. Me mandaban aunque sea pan dulce y no chucherías.
3. Me mandaban una bolsita por si vomitaba en el camino.
4. Me hicieron fuerte para aguantar dolor y mareos.
5. Siempre dije la verdad de lo que había comido.
6. Y ante todo a los 14 años no fue la primera vez que salí sola de viaje, jejejeje.
Son cosas que mis papás infundieron en mi y si en algún momento Dios me da la oportunidad de ser mamá, son cosas que infundiré a mis hijos.
En estos meses he estado trabajando con algunos amigos en un área en que toda la vida le huyo, pero siempre me llaman para hacerme cargo de ella: el DINERO, las FINANZAS.
No me gusta tratar con dinero y menos si no es mio. Soy buena ahorrando y teniendo un plan de gastos con mi dinero, pero con el de otros no me gusta meter las manos. No solo por la responsabilidad, sino por el hecho de que te la pasas haciendo cuentas toda la vida, jejejejeje.
Pero el año pasado unos amigos me pidieron que los ayudara a llevar algunas cuentas de algunos proyectos. Me pareció fácil al principio, pero mientras se iba alargando el tiempo, se me fue haciendo más complicado cada vez y enredado, más si las personas con las que trabajaba no eran cautas con sus gastos o no recordaban en qué habían gastado su dinero: aaaaaaaaaaahhhh lo odio.
Según la definición de vocación:
La vocación aparece relacionada con los anhelos y con aquello que resulta inspirador para cada sujeto. Se supone que la vocación concuerda con los gustos, los intereses y las aptitudes de la persona. (http://definicion.de/vocacion/)
Y esto no es una realidad en este trabajo. Cada día que voy a ese trabajo se me hace tan pesado levantarme, pensar en ver facturas, números, gastos, entre otros. Creo que es parte de la desilusión de saber que no es mi vocación. Lo contrario eran los días que no voy ahí, porque en esos días me levanto tan bien, fresca, lista para trabajar en lo mio.
Creo que ahí empecé a ver que esa no era mi vocación y que por eso no estudié ni auditoría ni economía. Veía como los chicos de Auditoria iban frescos a ver las cuentas y trabajar con pasión.
Ni en mi carrera de diversificado ni en mi carrera de la Universidad me había sentido tan decepcionada por no sentir esa pasión y esa facilidad para hacer el trabajo.
Ahora si puedo decir con toda seguridad que la parte económica en macro no es lo mio. Puedo ser muy productiva con mi dinero, pero con el dinero de otros y más con tanta carga, no es lo mio.
Y en estos momentos me alegro de no tener este conflicto cuando era estudiante. Si ahora de adulta me causa conflicto, no podría imaginar cómo hubiera sido cuando era adolescente.
Ahora doy gracias a mis papás de no obligarme a estudiar lo que ellos querían y aunque al principio estaban en contra de mi carrera, aún así me apoyaron.
Ahora me pregunto, ¿qué pasa con la gente que no le ve sentido a su profesión y su trabajo diario? ¿Qué pasa con la vida? ¿ Hacia dónde nos lleva el hecho de ganar dinero o de tener un nombre de prestigio? ¿Hacia nuestra vocación real o a un fastidio para toda la vida?
Por ahora tendré que dejar de ayudar a estos amigos y saber que si me piden hacer algo parecido, ya sabré que NO es la respuesta.
Hasta pronto amor, fueron las últimas palabras que una amiga le dijo a su esposo en su funeral. Mis lágrimas se derramaron y vi a una persona que amó plenamente.
Esa persona cuatro años antes nos había confesado a un grupo de amigos que no estaba esperando ya casarse, que ella vivia bien así y había decidido no casarse ya. Tres años después encontró el amor y se casó. Un año después de ese evento espectacular despide a su esposo en el cementerio.
Que tristeza me dio oir la noticia de la muerte de Beto, era su esposo. Pensé en lo que mi amiga estaba pasando y la tristeza de despedir a alguien que recien comenzaba a conocer y disfrutar.
De pronto me vi pensando en el significado del amor, de la vida, del tiempo. Miles de conceptos, pensamientos, sentimiento y preguntas.
No me explico como puede pasar esto, pero por otro lado pienso: Fue la gracia de Dios. Pero de pronto me digo: ¡Qué egoista! ¿Por qué así? ¿No pudo esperar el tiempo un poco más? En eso mis recuerdos llegan y rememoran una historia como esta, y lo que más recuerdo de esa historia fue que Dios manifestó su gracia en ellos para que esa mujer y ese hombre pudieran amarse a plenitud en un corto tiempo.
En esta vida no comprenderemos muchos eventos, tiempos, emociones.
No se cómo actuaría yo en un momento así. Pero después de oir esas palabras: Hasta pronto amor! Pude ver una cara que en medio del dolor se veía una luz de esperanza de un pronto reencuentro. Seguí llorando y preguntándome, pero lo único que me pudo dar paz en ese momento fue oir a esta amada esposa decir un hasta pronto y sentir en sus palabras esa paz que no la podemos comprender, pero que viene de un ser especial y que cuida de nuestras vidas.
Compartiendo, planificando, soñando, riendo, enojandonos o simplemente pasando un tiempo juntas.
Es increíble lo que podemos saber la una de la otra
Como también percibirnos la una a la otra.
Me encanta como la dinámica sigue,
Aunque no tan fresca, sigue ahí.
Y seguirá aunque no lo creamos, aunque nos separemos o aunque ya no nos veamos tan seguido, ahí estará algo que construimos de niñas y que la vida sigue cultivando.
¿Qué comodidad puede sentir una mujer en los brazos de un hombre?
¿Se siente admirada la mujer cuando la ven abrazada de un hombre?
Esas preguntas me surgían al ver a una amiga abrazada de un chico que acaba de conocer.
Su cara estaba tan feliz y complacida, solo por el hecho que él la tenía abrazada. Es una chica que busca amor, de eso estoy segura, y es una chica que también necesita afirmación de otros para hacer las cosas y sentirse bien.
Pero solo al verla en mi mente rodaban algunas ideas. ¿Por qué es necesario que te vean abrazada de alguien para sentirte plena? Para que tu cara refleje felicidad y compañía.
Claro muchas veces me ha pasado, sentirme toda una mujer atractiva y amada solo porque alguien me tiene abrazada y me presenta con sus amigos. Pero ¿qué tiene eso de satisfactorio a largo plazo? Nada de satisfactorio :(. Ese momento pasa y los que te vieron abrazada a esa persona, se olvidan que algún día te vieron así con alguien que no trascendió en tu vida.
Voltie a ver a mi amiga y ella se dio cuenta en mi mirada, que tal vez en algún momento se volvió juzgona y tal vez la hice sentir un poco mal, pero ella seguía abrazada de ese chico, sintiéndose toda una mujer.
En algunos momentos me da risa lo que nos pasa por la mente y lo que valoramos de la compañía de alguien. Pero a veces me pongo a pensar y reflexionar, ¿hasta qué grado necesitamos de alguien más para sentirnos mejor?
Como diría una amiga, es rico cuando te abrazan y apapachan. ¿Pero cuánto dura esa sensación? segundos, minutos, horas, un día o dos, y tal vez el recuerdo pueda regresar en el futuro, pero nunca será igual recordar que sentirlo. Como digo no estoy en contra que te den un apapachable abrazo y te haga sentir bien, pero ¿hasta qué grado eso predispone nuestra actitud?
Ahora mi mente sigue reflexionando sobre este tema de autoestima en la mujer, en este tiempo de evaluación y reflexión de mi interior.