Venga tu reino.

Que tan especial fue el hecho que Jesús no dejara solo el venga tu reino y completarlo con: hagase tu voluntad.

Se que para nosotros como humanos es difícil decir esto.  Pero al momento de decirlo creo que nos humillamos y reconocemos que no está en nuestras manos el que se haga o no se hagan las cosas.

Hace unos dias un amigo oraba por una amiga, en su oración dijo: venga tu reino Señor y sánala.  Al momento que el dijo Venga tu reino a mi se me salió decir hagase tu voluntad, en ese momento de claridad no lo decia porque me lo memorice asi, sino porque en realidad deseaba y deseo que se haga su voluntad.

En momentos dificiles se que queremos aferrarnos a la vida o a cosas perfectas.  Claro yo quiero que ella se sane, pero no se lo que Dios tiene preparado para ella. En cierto momento creo que debemos dejar que Dios actue y no imponer nuestra voluntad.

Solo trato de reflexionar en como pedimos, y como se refleja nuestra naturaleza en nuestras oraciones, y como queremos interferir en los planes de Dios. Hace unos dias aprendi que la oración no debe girar en mi problema sino en Cristo.

¿Cómo esto nos hace concientes de nuestra vulnerabilidad en Dios?

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