miércoles, 13 de febrero de 2013

CELOS

Y en un momento exploté de celos.
No sabía que hacer
ni cómo reaccionar ante lo que veía,
la impotencia de no hacer algo me invadía.
Una simple conversación
que me hizo explotar por completo.

En algún momento mi interior
me llamaba la atención.
¿Por qué reaccionas así?
Tu no eres así

Y mi mente decía
Nunca haz explotado así.
Sólo cuando amas a alguien
con toda tu alma, haz hecho esto.

Y mi ser se sentaba a recapacitar
y ¿si esto se está volviendo amor?
Y ¿si lo que estas construyendo en tu ser
se está volviendo algo más que cariño?

En estos momentos no me entiendo.
En ese tiempo mi ser explotó de celos
Celos que me comían de ansiedad
Celos que gritaban: Yo soy la única

Viendome impotente ante un sentimiento 
Me di cuenta que en realidad te queria más de lo que pensé
Que daria hasta lo imposiblepara que estuvieras de este lado 
Que no importara quienfuera iba a sentir esto por ti.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Cada año trae diferentes etapas, sueños, metas, expectativas, preguntas, esperanzas.

Este año no fue como los demás.  La mecánica no fue la misma.  La rutina se rompió.  

El comienzo de una nueva etapa trae consigo todo y más de lo que arriba describí, pero también trae el romper con muchas cosas y dejarlas atrás.  

Tal vez recordarlas, pero no regresar a ellas.  Aunque quieras no puedes, muchas veces estás tan lejos que no puedes regresar.  

Nuevos retos y sueños que los vas palpando poco a poco con las manos y sientes que estas cerca, pero que todavía falta mucho por llegar. 

Expectativas que se hacen realidad y otras que quedan en el aire sin que nada se le parezca.  

Preguntas que traen respuestas, y otras que traen más preguntas y preguntas más complicadas, pero te hacen pensar a profundidad y no se quedan en lo superficial. 

Esperanzas nuevas y esperanzas que traes, que nunca dejarán de existir y que nunca se irán, porque una esperanza trae otra más grande.

Este es otro año que traerá mucho de esto y otras cosas más.  


jueves, 20 de diciembre de 2012

un pequeño cambio

así quedó delineado mi ojo o bueno la ventana de mi ojo.

es solo un pequeño cambio, pero que me hace sentir que mi cara está desnuda, jejejeje.

pequeños cambios que puede que te cambien la rutina diaria.

lunes, 30 de abril de 2012


Ayer estaba en una conversación que me hizo expresar algunas de las frases de Saramago en este poema. Jajajajaajajaja. lo siento por la que captó mi respuesta, pero como bien lo dije, por el mismo camino pasamos todos y hacia estos años vamos.



Frecuentemente me preguntan que cuántos años tengo...
¡Qué importa éso!
Tengo la edad que quiero y siento. La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso. Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido.

Tengo la experiencia de los años vividos y la fuerza de la convicción de mis deseos.

¡Qué importa cuántos años tengo! No quiero pensar en ello.

Unos dicen que ya soy viejo y otros que estoy en el apogeo.

Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice, sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte.

Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso, para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos, rectificar caminos y atesorar éxitos.

Ahora no tienen porqué decir: Eres muy joven... no lo lograrás.

Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma, pero con el interés de seguir creciendo. Tengo los años en que los sueños se empiezan a acariciar con los dedos, y las ilusiones se convierten en esperanza.

Tengo los años en que el amor, a veces es una loca llamarada, ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada.

Y otras un remanso de paz, como el atardecer en la playa.

¿Qué cuántos años tengo? No necesito con un número marcar, pues mis anhelos alcanzados, mis triunfos obtenidos, las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones rotas...

Valen mucho más que eso.

¡Qué importa si cumplo veinte, cuarenta, o sesenta!

Lo que importa es la edad que siento.

Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos.

Para seguir sin temor por el sendero, pues llevo conmigo la experiencia adquirida y la fuerza de mis anhelos.

¿Qué cuantos años tengo? ¡Eso a quién le importa!

Tengo los años necesarios para perder el miedo y hacer lo que quiero y siento.

domingo, 12 de febrero de 2012

Luis Florencio Méndez González (Tio Lencho)

Tio Lencho o Luis como lo conocían era un personaje extraordinario. Desde su forma de caminar, lucir su acostumbrado sombrero, la actitud con la que se relacionaba con las personas, las palabras que salían de su boca, lo hacía una ¡persona extraordinaria!

Toda la familia tiene alguna anécdota que contar de él, algún encuentro con él o palabras que cruzaron con el; que conociéndolo ese cruce de palabras tuvieron que haberse convertido en pláticas prolongadas, jejejeje.

Siempre fue el Tio Lencho, el que llegaba a ponerle ambiente a la fiesta, el que he hacía reír y te incluía en el grupo. El representaba a la familia, era el último de los Méndez González. Con el podías aprender mucho sobre la familia que ya no estaba y sobre nuestros propios padres y sus aventuras con ellos.

Ah Tio Lencho, siempre estaba ahí para escucharte, aconsejarte, invitarte a algo o simplemente acompañarte con una plática placentera.

Hay muchas cosas que contar, muchas aventuras que quedaron en el pasado, pero al oír a sus sobrinos contarlas, la imaginación corre rápidamente y nos llevan a ese tiempo a revivirlas con ellos y emocionarnos con solo oír sus palabras.
Tal vez fui una de los sobrinos que menos lo conoció, pero lo que recuerdo de él, lo tengo guardado muy bien en el corazón y en la mente.

Tio Lencho, un personaje admirado en Santiago Atitlán; su Santiago Atitlán, donde dejó su vida, su servicio, sus amigos, su familia.


Santiago Atitlán lo despidió en sus calles, con sus lágrimas, con su gente. Siempre era interesante oír de su trabajo en Santiago, cómo ayudaba a la gente, cómo los acompañaba, en qué trabajaba, pero ver a esa gente afuera de sus casa despidiendo al tio, fue llegar a comprender sus palabras y la emoción que reflejaban sus palabras.
Tio Lencho, un personaje que merece nuestra admiración. Un ejemplo de servicio a Dios y a su comunidad. Un ejemplo de amor y entrega, un ejemplo de fe y constancia, un buen ejemplo de que Dios puede cambiar la vida del hombre con su Palabra.

Te extrañaremos Tio Lencho, pero sabemos que te veremos en el futuro y estamos seguros que sigues platicando en el cielo y compartiendo tu buen humor.

(fotografías de: Hogla Cabrera e Isaías Elias Morales)







domingo, 29 de enero de 2012

que difícil despedirme de vos, después de 28 años viviendo juntos.

Que difícil pensar que ya no nos veremos a diario, de que no vamos a tener nuestras pláticas en el carro, en tu cuarto o en el mio, en la sala o en cualquier otro lugar.

Qué difícil desprenderme de vos.

aunque solo fuera compañía me harás falta.

Qué difícil depedirme de vos.

Te amo con todo mi corazón y quiero lo mejor para vos. Esta separación nos ayudará a crecer en todo sentido y saber cuanto amor nos tenemos.

Yo se que Dios nos sostendrá y nos animará en todo momento.

Es difícil, pero no devastador.

Hoy no es como ayer

Mi vida se divide de 7 o 14 años. Cada 7 años o 14, siempre cambiaba mi vida. En estos fragmentos de tiempo tengo que decir adiós a gente que amo, lugares que me gustan, y desacomodarme de nuevo.

Años pasados siempre lloraba desconsolada y con mucha tristeza.

Cada vez que pasaban estos días siempre peleaba con Dios, con mis papás, con la gente que tenía alrededor, porque no era justo que yo tuviera que despedirme de todo y comenzar de nuevo.

Hoy 29 de enero del 2012 es uno de esos días.

Hoy no peleo ni con Dios, ni con mis papás, ni con mi entorno.

Hoy es un cambio que elegí yo. Un cambio que me desacomoda otra vez, pero que lo tomo de forma diferente.

Hoy lloro de tristeza, de alegría, de emoción, de incertidumbre. Hoy se que la vida va a cambiar. En cierta forma se para donde se dirige, pero en otra forma no se que rumbo tomará más allá.

Hoy se que Dios me fortalecerá y estará conmigo donde quiera que esté.

Hoy le digo adiós a personas que formaron mi vida en estos 14 años en Guate; hoy le digo adiós a la casa que me encanta; hoy le digo adiós a mi rutina por 3 años; hoy le digo adiós a guate que me enseñó a defenderme en las calles; hoy le digo adiós a gente que amo y que siempre serán personas importantes en mi vida; hoy le digo adiós a mi familia, que en otros años siempre venían conmigo, ahora ya no; hoy le digo adiós a tantos recuerdos que tengo con mucho cariño y otros que tal vez desee olvidar.

Hoy mi vida cambia y estoy deseosa de saber lo que Dios quiere de mi y hacia donde me dirigirá.

Termino con este pasaje que amigos queridos me compartieron en estas últimas semanas:

Doy gracias al que me fortalece, Cristo Jesús nuestro Señor, pues me consideró digno de confianza al ponerme a su servicio. Anteriormente, yo era un *blasfemo, un perseguidor y un insolente; pero Dios tuvo misericordia de mí porque yo era un incrédulo y actuaba con ignorancia. Pero la gracia de nuestro Señor se derramó sobre mí con abundancia, junto con la fe y el amor que hay en Cristo Jesús. 1a. Timoteo 1.12-14

lunes, 24 de octubre de 2011


Me duele verte fracturada
me duele verte desilusionada
me duele verte indiferente
me duele verte con lástima en los ojos
y no con compasión y amor.

cuánto tiempo estarás así
cuánto tiempo en donde
la realidad no te importa
cuánto tiempo en donde
tu celular, tu facebook o tus logros
son primero
cuánto tiempo más

Muévete, reacciona, busca
Actúa con compasión y amor,
Encuentra a tu prójimo y amalo
Comparte esperanza, vida y libertad

domingo, 28 de agosto de 2011

MIRADA Y PENSAMIENTO


Miro al frente y ya no veo en las personas lo que antes veía.
Mira a un lado y la vida de muchos ya no refleja lo que antes reflejaba.
Miro para atrás y veo muchas esperanzas perdidas.
Vuelvo a ver adelante y veo más dolor, maldad, sumisión e insensibilidad
A donde quiera que mire, todo ha cambiado y todo ya no es igual que antes.

No quiero que el mal que ocurre en el mundo pase desapercibido por mis ojos,
no quiero sentir lástima cuando lo vea, sino sentir compasión y amor por las personas que lo sufren,
no quiero que el sistema me envuelva en esa insensibilidad que cada día el ser humano tiene.

Entiendo que aunque vea frente, atrás y a los lados, no podré controlarlo, ni con el mayor de mis esfuerzos.

Pero en lo que pueda hacer con mis actos, mis palabras, mi amor
y mi esperanza puestas en Jesús, podré poco a poco cambiar la realidad de mi entorno.

Lo mayor que puedo hacer es descargar todo esto en manos de Dios
y confiar que el hará justicia, protegerá al desamparado, al oprimido y llevará esperanza a la gente que no la tiene.


martes, 2 de agosto de 2011

la historia

Hace algunos días estaba compartiendo la historia de la ciudad donde vivo. Me agrada hablar sobre ella porque me hace remontar a esos tiempos y también recordar que sin ese pasado no estaríamos hoy aquí.

De un momento a otro, me sentí incómoda al compartir esa labor con otro chavo 8 o 9 años menor que yo. Me preguntaba el por qué me incomodaba o no me gustaba su parte de la historia.

Y fue en algún detalle donde caí en cuenta que el tenía referencias de un pasado reciente, de recuerdos que el vivió, pero no de lo que estudió o de lo que oyó. Y recordé una frase que han dicho: esta generación de jóvenes ya no tiene historia.

Por mi parte recordaba lo que he leído en los libros y en la buena tradición oral que tenían los padres y abuelos, para transmitir la historia por medio de conversaciones y reflexiones, tradición que muchos han olvidado.

Hablábamos de cierto lugar en específico y yo recordaba lo que mis padres contaba sobre esa avenida, sobre lo que significa esa avenida principal. El otro chico recordaba solo lo que el había visto durante su niñez y adolescencia. Es cierto ese tiempo también fue importante, pero no todo el tiempo fue así. Tal vez ver las fachadas de las casas le hacía recordar algo de la historia vista en la escuela, pero no duraba mucho y regresaba a lo que el había vivido.

Otro día una estudiante se me acercó y me preguntó sobre un líder al cual ella había visto en la portada de un libro. Me preguntaba quien era el y que había hecho. Yo con cara de sorprendida me voltee y le dije, estudias en la universidad pública y ¿no sabes quién es?. Y bueno ahí caí en cuenta otra vez que nuestra historia cada vez tiene menos sentido para las generaciones que vienen.

La inmediatez de las noticias, el acceso tan rápido a los medios de comunicación, hacen que todos tengamos las noticias frescas"salidas del comal", como decimos por aquí, y bueno esa es su característica, comunicar lo que pasa en ese momento, pero lo que siempre pasa es que así como vinieron así se van. Esto conlleva a no recordar los detalles de lo que pasó hace dos o tres semanas y que titubemos al contar la historia reciente.
Esto me ha animado a buscar vías de formación para que los jóvenes que están cerca de mi, puedan atesorar la historia, los nombres, los hechos del pasado y que de una forma u otra ha trascendido y han hecho que nuestro país sea el que es.

Y que ellos puedan saber el por qué nuestro país esta como está, el por qué actuamos así, el por qué celebramos o tenemos asuetos.

Aprovechemos esa rica tradición oral que podemos compartir con nuestra familia, amigos y conocidos y recordemos el por qué de nuestras vidas y nuestro país.

domingo, 10 de julio de 2011

un suspiro que se fue.

Un suspiro que se fue :Facundo Cabral.

Una noche llegó mi hermano con un cassette del nuevo disco en vivo de un señor, que según mis hermanos era bueno. En ese tiempo tenía como unos 10 años, ¡que sabía yo!, jejejeje. Lo puso en la grabadora y empezó a correr la cinta, era el disco lo Cortez no quita lo Cabral. Los diálogos me daban risa y la música pues, para oír el siguiente diálogo me esperaba la canción para oír el otro diálogo.

Y así, pasé muchos años, robándole por un ratito el cassette a mi hermano para volver a oír los diálogos que tanto me gustaban, pero eso conllevaba oír las canciones. Pasaba el tiempo y cada vez le encontraba más sentido a las canciones con los diálogos. Siempre decía que bueno ese señor, conoce mucho de la vida.

Cada vez que lo oía era un cátedra de historia, geografía, filosofía o estilo de vida y muchas veces para aprenderme uno que otro chistesito.

Luego lo olvidé y de vez en cuando encontraba el cassette y me ponía a escucharlo y captar nuevas ideas que tal vez años atrás no entendía. Me reencontré con don Facundo Cabral en la Univesidad, y ahí fue donde me apegué a ese Cantor de la Vida, descubriendo más discos, más diálogos, más música con sentido.

Los amigos que me conocen bien saben que soy una admiradora de la Trova y una, tal vez no fiel seguidora, pero seguidora. Muchos me dicen al entrar a mi oficina o a mi carro, otra vez trova :S, jajajajaja, pero es música con sentido, te deja pensamiento, te hace analizar. En estos meses una amiga entró a mi oficina y cuando puso atención a lo que oía, me dijo: viene Facundo Cabral en julio! y yo le dije si tuviera dinero fuera. y se quedó ahí.

Un día después de su concierto me entero por otro amigo que a pocos minutos de donde estábamos estaba mi querido cantante muerto.

Fue impactante, fue frustrante, fue triste, no sabía como reaccionar.

Fue triste la noticia, pero creo que lo que más dolió fue que muriera en mi país y de esa forma. Repudié el hecho, repudié las autoridades, repudié el presente que vivimos, repudié la ansias de poder que se vive ahora en mi país.

Un asesinato oscuro de una persona que era transparente. Un hecho que muchas veces Cabral denunció en sus conciertos, canciones, diálogos.

Odio la maldad, odio la frialdad de matar a otra persona, odio la maldad que ronda no solo aquí en Guatemala, sino la maldad de todo el mundo.

Y creo que Cabral también, aunque el estaba dispuesto a morir en cualquier momento en cualquier lugar, y en su vida lideraban las palabras: Libertad y Felicidad.

Después de este hecho nos hicimos la pregunta con mis amigos: ¿por qué le damos relevancia a una persona pública, es cierto nos duele, pero por qué no tomamos esa relevancia con cada muerto que tenemos cada día?, a una conclusión que llegamos fue que ya estamos desensibilizados a lo que le pase a nuestros compatriotas, pero reaccionamos de diferente manera cuando le pasa eso mismo a alguien del exterior.

Todos debemos construir un mejor país con nuestras acciones y que esas mejores acciones se reflejen en nuestro entorno, en nuestro pensamiento, en nuestra educación, en nuestro país.

Hay tanto que decir, tanto que debatir, tanto que compartir.

Y al pasar este fin de semana en mi mente empezó a cantar esa canción de la Negra Sosa, si se calla el cantor calla la vida porque la vida, la vida misma es todo un canto.

Siempre recordaré a este gran cantor de la vida y siempre recordaré que fue uno de los pocos que me han hecho reaccionar a defender mi pensamiento y que el oficio de cantor es tarea venturosa, para el sediento la copla, es el agua milagrosa.

Sigamos siendo cantores de la vida y la libertad, y si las conoces de verdad siguela cantando y compartiéndola.

El día que caí profundo

 Después de una ruptura todo puede pasar.  Desde que te valga madre y seguir la vida, tristear un poquito y ya, sentirte de lo peor y lo que...